"Revancha".
Esa fue la palabra más utilizada por el mundo Laker durante la Temporada baja de la campaña 2008-09
debido a Las Finales perdidas en el 2008 ante los Boston Celtics por 4-2. Hubieron ciertas cosas a destacar en ese tiempo, algunas bastantes interesantes y otras que en algún momento fueron proyecto y terminaron siendo bastante desalentadoras.
Los Lakers seleccionaron en el NBA Draft 2008 al base Joe Crawford y contrataron finalmente al base proveniente de China Sun Yue. En éste último había mucha esperanza, ya que jugaba muy bien y lo llamaban el "Magic Johnson Chino".
Los Lakers dejaron ir a Ronny Turiaf a los Golden State Warriors, al igual que a Ira Newble y a Coby Karl. El equipo no pudo igualar la oferta de los Warriors por Turiaf, mientras que Newble era en vano mantenerlo ya que no jugaba y ocupaba lugar en el salario. Karl fue dejado por el mismo motivo que Ira, pero un poco después. Le renovaron el contrato a Shasha Vujacic y contrataron a Brandon Heath, CJ Giles y Dwayne Mitchell, los "proyectos de cara a la Pre-Temporada", como los catalogó el GM Mitch Kupchak en su entrevista de regreso.

Después se jugaron los Juegos Olímpicos en Beijing 2008, en los que Pau Gasol y Kobe Bryant integraron sus selecciones de España y Estados Unidos, respectivamente. Kobe y Pau se enfrentaron en la Final del Campeonato, llevándose la Medalla de Oro Bryant y Gasol la de Plata.
A su vez, al español le dijeron que se metiera en el gimnasio a levantar pesas para mejorar sus brazos. Mientras tanto, Andrew Bynum se recuperaba completamente de su lesión en la rodilla izquierda y, tras un arduo trabajo físico durante la 'Offseason', encontramos a otro jugador. Tenía los brazos prácticamente triplicados a comparación de antes, mucho más grande en espalda, el pecho más levantado y había engordado un poco más.
Finalmente, tras larga espera, había llegado el día del reencuentro. El día del equipo para la prensa fue el momento de volver a v
er a nuestros amados Lakers juntos nuevamente. Riéndose, poniéndose al día entre ellos, y pasándola bien. Además, el coach Phil Jackson y el asistente Kurt Rambis, curiosamente, se habían afeitado sus característicos bigotes.
Las dudas comenzaban en el equipo sobre el quinteto titular, ya que nunca se había dado la oportunidad de un Gasol-Lamar Odom-Bynum en el plantel juntos. Phil decía antes de la pre-temporada: “Esa va a ser nuestra gran incógnita para el Campo de Entrenamiento. La duda de saber cómo se complementarán los tres” decía. “Pau jugará con Andrew en la cancha, entonces tendrá que atacar un poco más al aro ahora. Por lo tanto, sí, tenemos que hacer algunos ajustes”.
Uno de los comentarios más llamativos de toda la Temporada baja fue el de Odom, quien dijo que Jackson "estaría loco si me pusiera desde la banca".
PRE-TEMPORADA:
Hasta que llegó el debut en la pre-temporada. Los primeros dos partidos se perdieron, ante el Jazz y los Clippers, pero todos los siguientes se ganaron. El equipo termino con récord de 8-2 en el torneo previo a la Temporada Regular. El partido más destacado es sin duda ante el Barcelona de España, un amistoso que se disputó en el Staples Center. Dos ligas diferentes enfrentándose fue sin duda para el recuerdo. Los jugadores entraron en ritmo, y se vieron grandes progresos de Bynum y Vujacic, los "recuperados de lesiones" de aquel entonces. El máximo susto fue una pequeña lesión de Kobe ante los Charlotte Bobcats el 22/10, cuando se lastimó la rodilla derecha en el 2do cuarto y no volvió más. Obviamente fue muy mínima y se encontraba bien para el futuro.
Los 'proyectos de cara a la Pre-Temporada' fueron todos dejados libres. No se le dio la oportunidad a ninguno.
Finalmente, llegaba el día del comienzo de la Temporada Regular 2008-09, y ahora la única palabra que se mencionaba era "Redención". Esa era la sensación de todos. Así catalogaron al equipo de USA en los JJOO de Beijing, y así eran llamados estos Lakers versión 2008-09. Había mucha esperanza, y sobre todo, espectativa. La recuperación de Bynum confirmaba la existencia de las 'Torres Gemelas' entre él y Gasol. Bryant se veía muy enfocado en esos días, y el equipo en general se encontraba muy bien.
Comenzaba la NBA, y así comenzaba la REDENCIÓN.
TEMPORADA REGULAR:
El arranque fue majestuoso. Un parcial de 7-0 ganando cómodamente contra equipos que estaban bien armados para encarar la nueva campaña. Y con una derrota de por medio contra Detroit, llegó otro parcial de 7-0, es decir, en líneas generales, de los primeros 15 partidos de la 2008-09, los Lakers ganaron 14.
Ya comenzaban las campañas marketineras que lanzaban remeras que rezaban "82-0" al principio, y "81-1" después. Pero en el siguiente partido, en el Conseco Fieldhouse, con un final electrizante, los de Jackson cayeron por un punto sobre el final del partido, justo contra la chicharra. Los Pacers vencían a L.A., pero no así a las ganas de arrasar con los demás.
Luego de una victoria an
te los Sixers, llegó otro agónico final, ante los Wizards. Los Lakers habían estado ganando por 20 todo el partido, pero la maldición del Juego 4 en Las Finales ante Boston regresaba, y los laguneros se vieron ganando por sólo 2 pts, gracias a un tiro fallido de Caron Butler. En el vestuario, luego de la derrota, Derek Fisher escribió en la pizarra "Finales; Juego 4", para recordarle al equipo aquel infortunio ante los verdes. Éste fue un hecho que marcó al equipo de cara al resto de la temporada.
Y llegaba el mes de diciembre, con un gran calendario por delante. Una nueva derrota (la 3ra), esta vez ante los Kings, pero que luego tendría su revancha tres días más tarde con una victoria ante los Suns de Shaquille O'Neal en el medio. Una racha de cuatro victorias seguidas, y un viaje a Florida para el olvido. El primer encuentro ante Miami Heat se perdió sobre el final, luego de un partido que costó horrores y un tiro de Kobe que entró y salió ("In and out, Heartbreaker" como diría el gran Chuck Hearn). Encima, el base suplente Jordan Farmar se lesionó al caer mal luego de hacer una bandeja. Su recuperación tardaría 8 semanas. Éste era el segundo desenlace ajustado de los Lakers en la semana, ya que el anterior había sido una victoria ante los Knicks en el Staples. El siguiente encuentro fue ante el Magic, y ocurrió lo mismo que con Miami. Sobre el final, y en un partido en que los de Jackson no convencían en el juego (como lo venían haciendo en las últimas actuaciones), Bryant encara el aro, pero esta vez en vez de tirar descarga para Vujacic, que lanza de tres para empatar el marcador y forzar una prórroga, pero la pelota danza en el aro nuevamente y sale descaradamente, burlando a los de púrpura y dorado, y llevándolos a su primera seguidilla de derrotas desde el 2008.
Por suerte la cosa no pasó a peor, ya que en el siguiente partido ante los Grizzlies -- en el primer enfrentamiento entre los hermanos catalanes, Pau y Marc Gasol -- se ganó cómodamente, al igual que en el siguiente encuentro ante los Hornets, en un cierre de gira bastante convincente. La actitud del equipo en estos últimos dos enfrentamientos era diferente a la de las actuaciones anteriores. Ahora el equipo tenía más determinación y parecía encaminado nuevamente. Y no podía ser de otra forma, ya que contaban con un incentivo muy especial: el partido en Navidad ante los Boston Celtics.
Con todo un revuelo de prensa y mucha expectativa, llegó ese jueves 25 de diciembre tan esperado. Los verdugos en Las Finales 2008, que venían de una racha histórica de 19 victorias seguidas, ahora visitaban el Staples Center para vérselas con los mejores de la liga en ese momento. La rivalidad estaba más asentada que en muchísimo tiempo. El odio fluía en los ojos de los jugadores, y el público acompañaba aún más.
Después del salto inicial el tiempo corrió a una velocidad impresionante. Los Lakers tuvieron un encuentro muy ajustado con los de Doc Rivers, pero aún así lograban sacarle provecho a la localía y llevaban la delantera constantemente. Luego de un increíble 1er tiemp
o y un 3er cuarto no apto para cardíacos (ya que ninguno se sacaba grandes distancias), los Lakers, comandados por Kobe (27 pts, 9 rebs, 5 asists y 13/23 en TC) y un Gasol imparable sobre el final, dominaron en el 4to período a unos Celtics anonadados por la actitud angelina. Una victoria importantísima, tanto moral como competitivamente. Era además el triunfo N° 1000 en la carrera del Coach Phil Jackson, y la primera gran revancha de su equipo, que cada día era más candidato a llevarse el Larry O'Brien Trophy, por muy temprano que sea.
Luego vendrían tres victorias más para hacer una racha de 6 seguidas. El equipo volvía a la normalidad.
Con una derrota ante los Hornets precediendo una gran victoria ante los Warriors, llegaron las dos revanchas que tenían pendientes los Lakers desde los anteriores dos meses. Los primeros fueron los Pacers que, en la misma situación que en el partido en Indiana, tuvieron un cierre apretado sobre los últimos segundos, pero con resultado diferente, ya que Kobe (que había sido nombrado Jugador del Mes en el Oeste) clavó un doble largo casi sobre el final, dejando sin chances a los de Jim O'Brien, que no supieron atacar adecuadamente esa última ajustada posesión.
Los siguientes serían el Miami Heat, que nuevamente en un final agónico se encontraban con los hambrientos Lakers. Bynum fue el gran héroe, al rematar una pelota que se daba por perdida para darle la victoria definitiva a L.A. luego de que Daequan Cook fallase un triple salvador.
Los Lakers no sólo ganaban, sino que le daban a sus adversarios con su propia medicina.
El siguiente encuentro se ganó ante los Rockets, con un tremendo bombazo de Bryant para definir el marcador. Era como una gran película con muchos finales felices.
Después de perder un partido espectacular contra los Spurs en San Antonio y el segundo ante el Magic en Los Angeles, los Lakers se midieron por primera vez ante los Cleveland Cavaliers de LeBron James, quien estaba siendo promocionado por la liga como el MVP indiscutido, 'El Rey', sucesor de Michael Jordan, etc.
En el enfretamiento ante Kobe, LeBron fue terriblemente opacado, principalmente por el gran trabajo defensivo de Trevor Ariza. Y si bien terminó con 23 pts y 9 rebs, fue muy poco en comparación al globo que inflaba la prensa y el marketing en torno al choque contra Bryant, que terminó con 20 pts, 12 asists y 6 rebs. Fue paliza de L.A., y primó el juego colectivo antes que las individualidades, aunque de todos modos, Kobe se dio el gusto de hacerle un par de proboletas a LeBron.
En el siguiente enc
uentro, que fue un baile olímpico a los Clippers, Andrew Bynum grabó su nombre en piedra en el campo de los vecinos bastardos de Los Angeles, anotando 42 pts y 15 rebs, para compañar el segundo triple-doble de Bryant (el primero había sido en la derrota ante el Magic) en la temporada. Drew y Kobe se combinaron perfectamente, rememorando las épocas del dúo Kobe-Shaq de hace años. Bynum denominó 'Kobe Nash' a Bryant, ya que en su triple decena Black Mamba repartió 12 asistencias.
Luego se venció a los Wizards (con otra monstruosa actuación de Bynum -- 23 pts y 14 rebs) para construir una racha de cuatro victorias seguidas, contando la paliza a San Antonio en el Staples. Ésta última era otra venganza durante la temporada, que también tuvo como buena noticia el inesperado regreso de Farmar a las canchas luego de su lesión ante el Heat en diciembre.
En el siguiente partido las cosas no salieron muy bien. Los Bobcats de Larry Brown visitaron el estadio angelino para enfrentar a los Lakers, que venían perdiendo en 4 de los últimos 8 enfrentamientos desde la creación de la franquicia. El juego -- atrapante y espectacular -- se fue a doble prórroga. En la primera parecía que los de Jackson tomaban el control, pero Bryant fue echado por 6 faltas, y Gasol estaba en esos días de flojera. Bynum se cargó el equipo a los hombros, y junto a Lamar Odom (que robó una pelota clave) forzaron el segundo Overtime, para perder luego por amplio margen ante los de Brown.
En el siguiente encuentro, el primero de una gira de 6 juegos fuera de casa, Bynum tendría otra majestuosa performance, con 27 pts, 15 rebs y 2 tapas ante los Wolves, guiando a los Lakers a su 36ta victoria en la temporada, sin alcanzar las 10 derrotas.
El sábado 31 de enero sería una fecha clave para esta historia. En el partido ante los Grizzlies, en el Fed Ex Forum, Kobe Bryant ataca el aro para anotar y cae sobre la rodilla de Andrew Bynum, quien se cae al piso dando alaridos de dolor. Se volvía a lesionar las rodillas, contra el mismo rival, el mismo mes y en las mismas circunstancias.
El partido se ganó por mucho, pero los médicos del equipo diagnosticaban un desgarro de ligamentos en la rodilla derecha. La rehabilitación duraría entre 8 y 12 semanas, nuevamente. El equipo se encontraba en la misma situación que el año anterior, reducido.
Por suerte la lesión de Bynum no fue tomada negativamente para el equipo, ya que se logró igualar una marca que no se hacía desde el 2000: récord de 6-0 en
una gira.
Pero eso no fue todo, ya que en el juego ante los Knicks Kobe anotó 61 pts, la mayor cantidad de puntos hechos por un jugador en el Madison Square Garden en la historia de la liga (KB24 explicó que sentía que se tenía que cargar la ofensiva del equipo al hombro ya que se sentía culpable por lo de Bynum). Luego se venció a los Raptors, a los Celtics nuevamente (en prórroga, en un final electrizante y con tapa ganadora de Gasol) y a los Cavaliers en Cleveland, rompiéndoles la racha de invictos en su estadio (aquí Kobe volvió a superar a Lebron, ganándole el juego individual estando con fiebre y vómitos en el Halftime).

Antes del regreso a L.A., horas previas al partido mencionado ante Cleveland, los Lakers cambiaron a Vladimir Radmanovic a los Bobcats por Adam Morrison y Shannon Brown. Éste último se ganaría el cariño de la gente de L.A. en un encuentro ante los Hawks, donde le puso una increíble tapa a Mario West, que al final le cobraron falta.
Contra el Thunder se logró concretar la tercera racha de 7 victorias en la temporada. Luego llegaría una ajustada derrota ante el Jazz para ir al Fin de Semana de Estrellas.
Allí los Lakers tuvieron un papel protagónico. Por un lado, Kurt Rambis
dirigía al equipo de rookies que enfrentaba al de sophomores. Por otra parte, Derek Fisher integraba el equipo de los Lakers en el Haier Shooting Stars, y Phil Jackson era el coach de la Conferencia Oeste, integrada estelarmente por Pau Gasol y Kobe Bryant, quien volvía a jugar en un equipo con su ex compañero Shaquille O'Neal.
Rambis perdió con su equipo, al igual que Fisher con el suyo. Pero Jackson logró una gran victoria ante los del Este, y Kobe y Shaq se combinaron como en las mejores épocas para ser reconocidos con el premio MVP. Un reencuentro histórico que trajo mucha alegría, nostalgia y diversión.
Una racha de 6 victorias (por no decir palizas) seguidas le siguieron al All-Star Weekend, para luego abrir el mes de marzo con la tercera seguidilla de derrotas (dos) en la temporada. Para ese entonces se hablaba de que el equipo estaba cansado, que Bynum volvía a entrenar y que Gasol era nombrado el Jugador del Mes en el Oeste. El conjunto angelino se mostraba en una situación similar a la de diciembre, quizás porque se empezaba a sentir la ausencia de Drew.
Dos victorias seguidas precedieron un hecho para el olvido el martes 10 de marzo en el Rose Garden. Los Lakers, que perdían nuevamente en el estadio de Portland, recibieron una paliza impresionante por parte de los Blazers. Y encima Trevor Ariza le cometió una fuerte falta a Rudy Fernandez que dejó al español muy malherido. Mientras se llevaban a Fernandez en camilla directo al hospital, se desataba una trifulca al lado del banco de suplentes de los Lakers, teniendo como consecuencia posterior una suspensión a Lamar Odom, que por reglamento no podía salir de la banca y lo hizo.
El siguiente encuentro lo ganaron los Lakers ante los Rockets, sin Bynum y Odom, pero con el reserva Josh Powell suplantándolos heróicamente con 17 pts y 9 rebs. Luego vendrían otras dos victorias y una agónica derrota ante los Sixers en el Staples que, acompañando la victoria ante los Warriors, eran los últimos encuentros antes de la súper gira de 7 encuentros como visitantes.
De allí se salió con récord de 5-2, perdiendo ante los Hawks y nuevamente ante los Bobcats. La victoria que más se destacó de esa gira fue la del partido ante los Bulls, donde después de estar perdiendo por 17 en el Halftime, la banca salió a desmentir todos las críticas en su contra, para acabar con el conjunto de Vinny Del Negro en un partido inolvidable para el 'Bench Mob'.
Luego de la agotadora gira hubo una racha de cinco triunfos seguidos. En el partido ante los Denver Nuggets, el jueves 9 de abril, Andrew Bynum retornaba a la acción después de 9 semanas de inactividad. Colaboró con 16 pts y 7 rebs en un esperado gran regreso.
Los Lakers volvieron a caer en el Rose Garden ante los Blazers, en un partido en el que no estuvo Phil Jackson presente por molestias en su rodilla. En su lugar estuvo Rambis.
Bynum contribuía bastante en el juego, pero aún se notaban sus limitaciones por la grave lesión.
La temporada regular finalizaba de una manera grandiosa a nivel equipo, ya que se había igualado el tercer mejor registro en la historia de la franquicia, con un récord de 65-17, el mismo que había cosechado el equipo del 'ShowTime' Campeón en la 1986-87. Además se había conseguido el segundo mejor registro de la liga, solo superados por el 66-16 de los Cavaliers.
PLAYOFFS:
Finalmente arrancaba la postemporada. Los Lakers habían clasificado en el primer sembrado del Oeste y esperaban por el Utah Jazz, los 8vos.
Odom volvía a la banca como a principios de la temporada regular, y Jordan Farmar se encontraba en duda por una repentina tendinitis.
Todos los pronósticos daban a los laguneros como cómodos ganadores de la serie, y así fue. En cinco juegos se liquidó la cuestión.
Los dos primeros en casa; luego el apretado Juego 3 que se definió sobre el final a favor de los de Jerry Sloan (con un tiro ganador de Deron Williams); el Juego 4 que tuvo a Kobe Bryant como el gran protagonista en una actuación en la que se salió de sí mismo, encestando todo lo que quería; y el Juego 5 en el que los Lakers arrasaron con unos Jazz que no contaron con el centro Mehmet Okur en los primeros tres partidos de la serie.
Cabe resaltar que Phil Jackson puso en la banca a Bynum nuevamente, para que Odom tenga una actuación como titular, y promedie 17.8 pts y 11 rebs en la sencilla serie de primera ronda de los Lakers.
Aquí empezaba un decaimiento por parte de Bynum, que no rendía del todo, y cometía muchas faltas. La prensa lo taladraba, al igual que al equipo, al que se tildaba de flojos nuevamente, al igual que en la temporada anterior.
Si bien se ganó 4-1 la serie, el conjunto lagunero no convencía del todo, según la opinión de la prensa. Incluso el propio Jackson anotó en la pizarra luego de la victoria del Juego 1, "15" -- en alusión a las victorias que faltaban para el título -- "pero no de esta manera".
Todos querían ver un equipo "arrollador" como el que pintaba ser Cleveland, que tenía adversarios mucho más fáciles en el Este. El marketing estaba en su máximo esplendor cuando se hizo el anuncio de que James era el nuevo MVP, por lo que las críticas a Bryant crecían tanto como las que iban a L.A.
En la segunda ronda estaban los Houston Rockets, que venían de vencer a los Blazers en 1ra ronda. Los de Rick Adelman no contaban con una de sus máximas estrellas, Tracy McGrady.
Sorprendentemente, los Rockets se llevaron el Juego 1 en el Staples Center, robándose así la localía angelina. En ese partido se hizo todo lo que no se debía hacer. Primero, Kobe jugó enfermo, y segundo, Bynum decía que su rodilla "no estaba lista para el reto". Este baldazo de agua fría le sirvió al plantel para darse cuenta que no tenían asegurado el pase a Las Finales, y que antes de eso debían pasar por muchas cosas. "No podemos jugar peor" dijo de manera alentadora Gasol, por muy crudo que haya sonado.
El siguiente encuentro se lo llevó L.A., y allí pasaron muchas cosas. Kobe tuvo una fantástica producción de 40 pts, 6 rebs y 3 asists, pero lo que se llevó toda la atención en ese partido fue el juego físico. Dos expulsiones, cinco faltas técnicas, codazos
, puñetazos, dientes clavados en la cabeza y hasta ademanes de "estas muerto". Fisher fue expulsado por un fuerte topetazo a Luis Scola, y Bryant le propinó un fuerte codazo a Ron Artest, quien luego de no ver ningún cobro por parte de los árbitros, se dirigió rápidamente hacia el N°24 de Los Angeles y le dijo muchas cosas muy de cerca. Los separaron rápido, pero al irse expulsado, se pasó el dedo por el cuello amenazándolo (aunque luego dijo que señalaba su cuello señalando el lugar donde le habían pegado).
Para el Juego 3, la liga había suspendido a D-Fish y penalizó a KB24 con una falta flagrante. En el partido, los angelinos dieron una cátedra de juego en equipo, venciéndo a los Rockets por 14, en el Toyota Center. En el final, Artest le cometió una fuerte falta a Gasol y nuevamente lo echaron, y Yao Ming se lastimó el pie izquierdo y no regresó.
Al día siguiente le diagnosticaron una fractura en el pie a Yao, lo que lo marginaría de los Playoffs.
A partir del Juego 3, la serie fue muy cambiante. El próximo encuentro se lo llevarían unos despechados Rockets, quienes sin sus estrellas sacaron todo de ellos y jugaron a la perfección. En el Juego 5 los Lakers lograron una de las máximas palizas de su historia en Playoffs, al vencer a sus rivales por 40, igualando la peor derrota de la historia de la franquicia de Houston en postemporada. En el 6to enfrentamiento de la serie los Rockets repetirían la hazaña del Juego 3, demostrando lo irregulares que podían ser sus rivales laguneros.
Las Semifinales del Oeste se iban a un 7mo juego, y la situación era imperdible. El conjunto de Adelman, que enseñó a todos lo que es la unión del equipo cuando hay circunstancias adversas (en este caso, la pérdida de sus dos estrellas), frente a los de Jackson que no parecían aprender la lección. El partido definitorio se lo llevaron cómodos los Lakers, con un Pau Gasol imparable, registrando 21 pts y 18 rebs. Se acababa la serie que tanta controversia dejó. Lesiones, irregularidades, juego sucio, pero sobre todo, basquetball del bueno.
Llegaban las Finales del Oeste, y del otro lado aguardaban los Denver Nuggets, que para muchos eran la Cenicienta de esta temporada, ya que se fueron para arriba a nivel deportivo desde la llegada del base estrella Chauncey Billups y habían clasificado en el 2do sembrado de la Conferencia. En su camino habían despachado a los New Orleans Hornets y los Dallas Mavericks.
El nivel de los equipos era impresionante, y eso se sintió en el Juego 1 en L.A., donde los Lakers, que venían de haber disputado el 7mo juego ante los Rockets hacía 48 hs, se llevaron una victoria ajustadísima. El héroe del encuentro fue Trevor Ariza, quien robó una pelota clave sobre el final para contribuir con los 40 pts, 6 rebs y 4 asists de Bryant (que se dislocó un dedo y se lo volvieron a poner en el lugar). Éste partido, sin embargo, antes que haber sido ganado por los La
kers, fue perdido por los Nuggets, ya que estos últimos ejecutaron mal la pelota sobre el final.
Lo mismo sucedió en el segundo juego de la serie, pero en el sentido inverso. Los Lakers no ejecutaron bien sobre el final de un partido igual o más ajustado que el anterior. Fisher falló el tiro que llevaría a la prórroga el encuentro, por lo que el equipo volvía a perder la localía en una serie y viajaba a Denver para disputar el Juego 3 con la serie empatada a 1 por bando.
En el siguiente encuentro, Kobe lideró al equipo a la victoria luego de que se haya empezado muy mal. Ariza volvió a robar un balón importante desde un lateral, que fue la daga del encuentro. Sin embargo en el Juego 4, los angelinos seguían demostrando su irregularidad, y cayeron en una rotunda paliza por parte de los de George Karl por 19.
De aquí en adelante la actitud de los Lakers cambió hasta el final del camino. El 5to encuentro de la serie se ganó muy ajustadamente en un partido vibrante y emocionante, que contó con un Lamar Odom imparable para los locales.
Y finalmente, el 6to juego fue el definitorio. Los de Phil Jackson dieron cátedra de basquetball y eliminaron a los Nuggets con una paliza de aquellas: 119-92.
Por segundo año consecutivo se ganaba el Campeonato del Oeste, y Las Finales esperaban otra vez a los laguneros, que estaban cada vez más cerca de la redención.
LAS FINALES:
Del otro lado no esperaban ni los Cleveland Cavaliers para el tan esperado y publicitado (a veces de manera grotesca) duelo 'Kobe-LeBron', ni los Boston Celtics para la revancha del año anterior. Estaban los que venían dando la sorpresa y habían eliminado a éstos últimos dos: Orlando Magic.
Este equipo se basaba en el juego en conjunto y contaban en su plantel con el 'Defensive Player of the Year', Dwight Howard. Un peligro tanto en la zona pintada con Howard y un peligro en el perímetro con Hedo Turkoglu y Rashard Lewis.
El Magic le había ganado los dos partidos a L.A. en Temporada Regular
.
El Juego 1 llegaba, por segundo año consecutivo, y con las ansias de redención más vivas que nunca.
En el primer partido Kobe Bryant se aseguró el rótulo de mejor jugador del mundo. Tuvo la mejor actuación de toda su carrera en finales, con 40 pts, 8 rebs y 8 asists, guiando al equipo a la victoria, que terminó siendo una paliza por 25 pts.
El Juego 2 fue otra historia. Los del Magic no se iban a quedar de brazos cruzados, y no lo hicieron. Luego de un muy reñido encuentro, con grandes actuaciones individuales por parte de los dos planteles, el encuentro se encontraba en una definición impresionante. Bryant no confió en sus compañeros para la pelota final y se mandó e
l sólo, teniendo como resultado una tapa limpia desde atrás de Turkoglu, que hasta tuvo tiempo de pedir minuto e intentar una última chance.
Con 0.6 segundos, la tenía el mismo Turkoglu en el lateral para el saque. Inteligentemente y ante la dormida defensa angelina, éste le colocó un pase de alley-oop a Courtney Lee quien en el aire y completamente sólo falló una bandeja, mandando el partido a un tiempo suplementario.
Allí, Kobe y Pau Gasol se complementaron a la perfección, y llevaron a los Lakers a liderar la serie 2-0.
La serie se mudaba a Orlando, ciudad que no recibía una final des
de 1995. En el 3er juego, los de Stan Van Gundy se hicieron grandes y en todo momento estuvieron por encima del juego que propusieron los de Los Angeles. El encuentro, a pesar del poco convincente juego de L.A., se fue a definición nuevamente. Pero aquí, un errático Bryant cometió diversos errores que puso las cosas a favor de los locales.
Con la serie 2-1 para los laguneros, aún faltaba lo mejor.
El Juego 4 sería un hito en la historia de la franquicia, y tendría todos los condimentos adecuados para determinar una redención propiamente dicha. En la primera mitad del enfrentamiento el Magic tuvo todo a su favor: unos Lakers desorientados (33% en tiros de campo y 10% en triples), un Howard encendido con 14 rebs y 4 tapas, y los árbitros descaradamente de su lado. Pero en el 'Halftime' hubo un gran lavado de cabeza en el vestuario de los angelinos, quienes luego salieron con todo en el 3er cuarto. Trevor Ariza lideró la ofensiva del equipo con 13 pts en ese período, que ayudó a un parcial de 18-5 para retomar la batuta. De aquí en más, el partido fue muy reñido.
Tanto así que al final teníamos una definición ajustada. Un triple nuevamente de Ariza igualaba las cosas a 82, cuando parecía que el Magic se alejaba. Pero una rápida respuesta en el otro costado de parte de Turkoglu puso la situación a favor de Orlando por 87-82, con un triple y un doble, respectivamente. La situación parecía inclinarse para los locales.
Lo que pasó en ese momento revalidó el slogan de la NBA "Where Amazing Happens". Kobe se manda ante todos y, con una jugada a lo 'Lakers del Showtime', le d
eja la pelota servida a Gasol, que la siembra con fuerza. En la siguiente posición de los del Magic, luego de una buena defensa lagunera, Bryant le comete falta a Howard, mandándolo a la línea. Aquí Dwight echó a perder su mágica noche, ya que increíblemente falló los dos tiros libres, dejando a los Lakers con una última chance de empatar con 10 segundos.
Los de púrpura y dorado sacaban desde el lateral. Kobe se la pasa a Ariza, quien a su vez se la pasa a Derek Fisher en corrida. Fish clava los frenos ante la pésima defensa de Jameer Nelson y encesta un grandioso triple, con 4.6 segundos en el reloj. Luego Mickael Pietrus fallaría el tiro ganador y el encuentro se iba a tiempo extra por segunda vez en la serie, algo que no se veía desde 1984 en una final.
En el Overtime, L.A. forzó a Orlando a tan solo un gol de campo. La daga del encuentro fue nuevamente por parte de Fisher, quien luego de un pase de Kobe, se encontró sin marca y encesto otro triple devastador para el Magic. Los Lakers se llevaron el partido 99-91, y Derek Fisher siempre será recordado por los dos triples que ganaron el Juego 4 de Las Finales 2009.
El Campeonato estaba servido. En
el 5to juego, luego de un mal comienzo, que se mejoró gracias a un parcial de 16-0 en el 2do cuarto, los angelinos jugaron su mejor basquetball en conjunto. El descenlace final del partido se encontraba con una cómoda victoria del equipo visitante. Los segundos finales parecían años. Las caras de ansiedad de los jugadores no tenían explicación. Y finalmente, luego de morderse la camiseta y ya ponerse las gloriosas gorras, sonó la chicharra final. La historia estaba escrita.
Los Lakers eran los nuevos Campeones de la NBA.
El equipo entero, que tanto trabajó durante toda la campaña, se reunió en el centro para saltar abrazados y festejar en grande el regreso a la cima. Kobe, que fue nombrado MVP de Las Finales por primera vez en su carrera, y Phil Jackson, quien a su vez conseguía su 10mo anillo como entrenador en jefe, se dieron un abrazo paternal que quedará guardado en nuestra memoria no sólo como símbolo de este título, sino también como símbolo de esta relación entre jugador y coach.
Los pocos fans de los Lakers que estaban en el Amway Arena presenciaron como, por primera vez desde el 2002, los laguneros levantaban el Trofeo Larry O'Brien. La alegría era inmensa, y nada ni nadie, ni siquiera aquel viejo recuerdo de Las Finales 2008, podían borrar las sonrisas en las caras de los jugadores, el staff técnico y todos los de la franquicia allí presentes.
Es el merecido premio para éste equipo, que comenzó formándose en el 2004 y atravesó todas las circunstancias habidas y por haber: No clasificar a Playoffs, individualidades, regresos, roces, frustraciones, ausencias, etc. Pero los cinco años de preparación terminaron. Estamos lejos de aquellos tiempos cuando la afición angelina quemaba objetos a la salida del Staples Center, demostrando su furia por los malos momentos de la franquicia. Ya todo quedó atrás.

El champagne se descorchaba en los vestuarios por 15ta vez en la historia de los Lakers. La algarabía, la emoción, la tranquilidad de saber que todo había terminado, y la gloria misma estaban allí presentes saltando, gritando y llorando de felicidad con los angelinos.Esa fue la palabra más utilizada por el mundo Laker durante la Temporada baja de la campaña 2008-09
debido a Las Finales perdidas en el 2008 ante los Boston Celtics por 4-2. Hubieron ciertas cosas a destacar en ese tiempo, algunas bastantes interesantes y otras que en algún momento fueron proyecto y terminaron siendo bastante desalentadoras.Los Lakers seleccionaron en el NBA Draft 2008 al base Joe Crawford y contrataron finalmente al base proveniente de China Sun Yue. En éste último había mucha esperanza, ya que jugaba muy bien y lo llamaban el "Magic Johnson Chino".
Los Lakers dejaron ir a Ronny Turiaf a los Golden State Warriors, al igual que a Ira Newble y a Coby Karl. El equipo no pudo igualar la oferta de los Warriors por Turiaf, mientras que Newble era en vano mantenerlo ya que no jugaba y ocupaba lugar en el salario. Karl fue dejado por el mismo motivo que Ira, pero un poco después. Le renovaron el contrato a Shasha Vujacic y contrataron a Brandon Heath, CJ Giles y Dwayne Mitchell, los "proyectos de cara a la Pre-Temporada", como los catalogó el GM Mitch Kupchak en su entrevista de regreso.
Después se jugaron los Juegos Olímpicos en Beijing 2008, en los que Pau Gasol y Kobe Bryant integraron sus selecciones de España y Estados Unidos, respectivamente. Kobe y Pau se enfrentaron en la Final del Campeonato, llevándose la Medalla de Oro Bryant y Gasol la de Plata.
A su vez, al español le dijeron que se metiera en el gimnasio a levantar pesas para mejorar sus brazos. Mientras tanto, Andrew Bynum se recuperaba completamente de su lesión en la rodilla izquierda y, tras un arduo trabajo físico durante la 'Offseason', encontramos a otro jugador. Tenía los brazos prácticamente triplicados a comparación de antes, mucho más grande en espalda, el pecho más levantado y había engordado un poco más.
Finalmente, tras larga espera, había llegado el día del reencuentro. El día del equipo para la prensa fue el momento de volver a v
er a nuestros amados Lakers juntos nuevamente. Riéndose, poniéndose al día entre ellos, y pasándola bien. Además, el coach Phil Jackson y el asistente Kurt Rambis, curiosamente, se habían afeitado sus característicos bigotes.Las dudas comenzaban en el equipo sobre el quinteto titular, ya que nunca se había dado la oportunidad de un Gasol-Lamar Odom-Bynum en el plantel juntos. Phil decía antes de la pre-temporada: “Esa va a ser nuestra gran incógnita para el Campo de Entrenamiento. La duda de saber cómo se complementarán los tres” decía. “Pau jugará con Andrew en la cancha, entonces tendrá que atacar un poco más al aro ahora. Por lo tanto, sí, tenemos que hacer algunos ajustes”.
Uno de los comentarios más llamativos de toda la Temporada baja fue el de Odom, quien dijo que Jackson "estaría loco si me pusiera desde la banca".
PRE-TEMPORADA:
Hasta que llegó el debut en la pre-temporada. Los primeros dos partidos se perdieron, ante el Jazz y los Clippers, pero todos los siguientes se ganaron. El equipo termino con récord de 8-2 en el torneo previo a la Temporada Regular. El partido más destacado es sin duda ante el Barcelona de España, un amistoso que se disputó en el Staples Center. Dos ligas diferentes enfrentándose fue sin duda para el recuerdo. Los jugadores entraron en ritmo, y se vieron grandes progresos de Bynum y Vujacic, los "recuperados de lesiones" de aquel entonces. El máximo susto fue una pequeña lesión de Kobe ante los Charlotte Bobcats el 22/10, cuando se lastimó la rodilla derecha en el 2do cuarto y no volvió más. Obviamente fue muy mínima y se encontraba bien para el futuro.
Los 'proyectos de cara a la Pre-Temporada' fueron todos dejados libres. No se le dio la oportunidad a ninguno.
Finalmente, llegaba el día del comienzo de la Temporada Regular 2008-09, y ahora la única palabra que se mencionaba era "Redención". Esa era la sensación de todos. Así catalogaron al equipo de USA en los JJOO de Beijing, y así eran llamados estos Lakers versión 2008-09. Había mucha esperanza, y sobre todo, espectativa. La recuperación de Bynum confirmaba la existencia de las 'Torres Gemelas' entre él y Gasol. Bryant se veía muy enfocado en esos días, y el equipo en general se encontraba muy bien.
Comenzaba la NBA, y así comenzaba la REDENCIÓN.
TEMPORADA REGULAR:
El arranque fue majestuoso. Un parcial de 7-0 ganando cómodamente contra equipos que estaban bien armados para encarar la nueva campaña. Y con una derrota de por medio contra Detroit, llegó otro parcial de 7-0, es decir, en líneas generales, de los primeros 15 partidos de la 2008-09, los Lakers ganaron 14.
Ya comenzaban las campañas marketineras que lanzaban remeras que rezaban "82-0" al principio, y "81-1" después. Pero en el siguiente partido, en el Conseco Fieldhouse, con un final electrizante, los de Jackson cayeron por un punto sobre el final del partido, justo contra la chicharra. Los Pacers vencían a L.A., pero no así a las ganas de arrasar con los demás.
Luego de una victoria an
te los Sixers, llegó otro agónico final, ante los Wizards. Los Lakers habían estado ganando por 20 todo el partido, pero la maldición del Juego 4 en Las Finales ante Boston regresaba, y los laguneros se vieron ganando por sólo 2 pts, gracias a un tiro fallido de Caron Butler. En el vestuario, luego de la derrota, Derek Fisher escribió en la pizarra "Finales; Juego 4", para recordarle al equipo aquel infortunio ante los verdes. Éste fue un hecho que marcó al equipo de cara al resto de la temporada.Y llegaba el mes de diciembre, con un gran calendario por delante. Una nueva derrota (la 3ra), esta vez ante los Kings, pero que luego tendría su revancha tres días más tarde con una victoria ante los Suns de Shaquille O'Neal en el medio. Una racha de cuatro victorias seguidas, y un viaje a Florida para el olvido. El primer encuentro ante Miami Heat se perdió sobre el final, luego de un partido que costó horrores y un tiro de Kobe que entró y salió ("In and out, Heartbreaker" como diría el gran Chuck Hearn). Encima, el base suplente Jordan Farmar se lesionó al caer mal luego de hacer una bandeja. Su recuperación tardaría 8 semanas. Éste era el segundo desenlace ajustado de los Lakers en la semana, ya que el anterior había sido una victoria ante los Knicks en el Staples. El siguiente encuentro fue ante el Magic, y ocurrió lo mismo que con Miami. Sobre el final, y en un partido en que los de Jackson no convencían en el juego (como lo venían haciendo en las últimas actuaciones), Bryant encara el aro, pero esta vez en vez de tirar descarga para Vujacic, que lanza de tres para empatar el marcador y forzar una prórroga, pero la pelota danza en el aro nuevamente y sale descaradamente, burlando a los de púrpura y dorado, y llevándolos a su primera seguidilla de derrotas desde el 2008.
Por suerte la cosa no pasó a peor, ya que en el siguiente partido ante los Grizzlies -- en el primer enfrentamiento entre los hermanos catalanes, Pau y Marc Gasol -- se ganó cómodamente, al igual que en el siguiente encuentro ante los Hornets, en un cierre de gira bastante convincente. La actitud del equipo en estos últimos dos enfrentamientos era diferente a la de las actuaciones anteriores. Ahora el equipo tenía más determinación y parecía encaminado nuevamente. Y no podía ser de otra forma, ya que contaban con un incentivo muy especial: el partido en Navidad ante los Boston Celtics.
Con todo un revuelo de prensa y mucha expectativa, llegó ese jueves 25 de diciembre tan esperado. Los verdugos en Las Finales 2008, que venían de una racha histórica de 19 victorias seguidas, ahora visitaban el Staples Center para vérselas con los mejores de la liga en ese momento. La rivalidad estaba más asentada que en muchísimo tiempo. El odio fluía en los ojos de los jugadores, y el público acompañaba aún más.
Después del salto inicial el tiempo corrió a una velocidad impresionante. Los Lakers tuvieron un encuentro muy ajustado con los de Doc Rivers, pero aún así lograban sacarle provecho a la localía y llevaban la delantera constantemente. Luego de un increíble 1er tiemp
o y un 3er cuarto no apto para cardíacos (ya que ninguno se sacaba grandes distancias), los Lakers, comandados por Kobe (27 pts, 9 rebs, 5 asists y 13/23 en TC) y un Gasol imparable sobre el final, dominaron en el 4to período a unos Celtics anonadados por la actitud angelina. Una victoria importantísima, tanto moral como competitivamente. Era además el triunfo N° 1000 en la carrera del Coach Phil Jackson, y la primera gran revancha de su equipo, que cada día era más candidato a llevarse el Larry O'Brien Trophy, por muy temprano que sea.Luego vendrían tres victorias más para hacer una racha de 6 seguidas. El equipo volvía a la normalidad.
Con una derrota ante los Hornets precediendo una gran victoria ante los Warriors, llegaron las dos revanchas que tenían pendientes los Lakers desde los anteriores dos meses. Los primeros fueron los Pacers que, en la misma situación que en el partido en Indiana, tuvieron un cierre apretado sobre los últimos segundos, pero con resultado diferente, ya que Kobe (que había sido nombrado Jugador del Mes en el Oeste) clavó un doble largo casi sobre el final, dejando sin chances a los de Jim O'Brien, que no supieron atacar adecuadamente esa última ajustada posesión.
Los siguientes serían el Miami Heat, que nuevamente en un final agónico se encontraban con los hambrientos Lakers. Bynum fue el gran héroe, al rematar una pelota que se daba por perdida para darle la victoria definitiva a L.A. luego de que Daequan Cook fallase un triple salvador.
Los Lakers no sólo ganaban, sino que le daban a sus adversarios con su propia medicina.
El siguiente encuentro se ganó ante los Rockets, con un tremendo bombazo de Bryant para definir el marcador. Era como una gran película con muchos finales felices.
Después de perder un partido espectacular contra los Spurs en San Antonio y el segundo ante el Magic en Los Angeles, los Lakers se midieron por primera vez ante los Cleveland Cavaliers de LeBron James, quien estaba siendo promocionado por la liga como el MVP indiscutido, 'El Rey', sucesor de Michael Jordan, etc.
En el enfretamiento ante Kobe, LeBron fue terriblemente opacado, principalmente por el gran trabajo defensivo de Trevor Ariza. Y si bien terminó con 23 pts y 9 rebs, fue muy poco en comparación al globo que inflaba la prensa y el marketing en torno al choque contra Bryant, que terminó con 20 pts, 12 asists y 6 rebs. Fue paliza de L.A., y primó el juego colectivo antes que las individualidades, aunque de todos modos, Kobe se dio el gusto de hacerle un par de proboletas a LeBron.
En el siguiente enc
uentro, que fue un baile olímpico a los Clippers, Andrew Bynum grabó su nombre en piedra en el campo de los vecinos bastardos de Los Angeles, anotando 42 pts y 15 rebs, para compañar el segundo triple-doble de Bryant (el primero había sido en la derrota ante el Magic) en la temporada. Drew y Kobe se combinaron perfectamente, rememorando las épocas del dúo Kobe-Shaq de hace años. Bynum denominó 'Kobe Nash' a Bryant, ya que en su triple decena Black Mamba repartió 12 asistencias.Luego se venció a los Wizards (con otra monstruosa actuación de Bynum -- 23 pts y 14 rebs) para construir una racha de cuatro victorias seguidas, contando la paliza a San Antonio en el Staples. Ésta última era otra venganza durante la temporada, que también tuvo como buena noticia el inesperado regreso de Farmar a las canchas luego de su lesión ante el Heat en diciembre.
En el siguiente partido las cosas no salieron muy bien. Los Bobcats de Larry Brown visitaron el estadio angelino para enfrentar a los Lakers, que venían perdiendo en 4 de los últimos 8 enfrentamientos desde la creación de la franquicia. El juego -- atrapante y espectacular -- se fue a doble prórroga. En la primera parecía que los de Jackson tomaban el control, pero Bryant fue echado por 6 faltas, y Gasol estaba en esos días de flojera. Bynum se cargó el equipo a los hombros, y junto a Lamar Odom (que robó una pelota clave) forzaron el segundo Overtime, para perder luego por amplio margen ante los de Brown.
En el siguiente encuentro, el primero de una gira de 6 juegos fuera de casa, Bynum tendría otra majestuosa performance, con 27 pts, 15 rebs y 2 tapas ante los Wolves, guiando a los Lakers a su 36ta victoria en la temporada, sin alcanzar las 10 derrotas.
El sábado 31 de enero sería una fecha clave para esta historia. En el partido ante los Grizzlies, en el Fed Ex Forum, Kobe Bryant ataca el aro para anotar y cae sobre la rodilla de Andrew Bynum, quien se cae al piso dando alaridos de dolor. Se volvía a lesionar las rodillas, contra el mismo rival, el mismo mes y en las mismas circunstancias.
El partido se ganó por mucho, pero los médicos del equipo diagnosticaban un desgarro de ligamentos en la rodilla derecha. La rehabilitación duraría entre 8 y 12 semanas, nuevamente. El equipo se encontraba en la misma situación que el año anterior, reducido.
Por suerte la lesión de Bynum no fue tomada negativamente para el equipo, ya que se logró igualar una marca que no se hacía desde el 2000: récord de 6-0 en
una gira.Pero eso no fue todo, ya que en el juego ante los Knicks Kobe anotó 61 pts, la mayor cantidad de puntos hechos por un jugador en el Madison Square Garden en la historia de la liga (KB24 explicó que sentía que se tenía que cargar la ofensiva del equipo al hombro ya que se sentía culpable por lo de Bynum). Luego se venció a los Raptors, a los Celtics nuevamente (en prórroga, en un final electrizante y con tapa ganadora de Gasol) y a los Cavaliers en Cleveland, rompiéndoles la racha de invictos en su estadio (aquí Kobe volvió a superar a Lebron, ganándole el juego individual estando con fiebre y vómitos en el Halftime).

Antes del regreso a L.A., horas previas al partido mencionado ante Cleveland, los Lakers cambiaron a Vladimir Radmanovic a los Bobcats por Adam Morrison y Shannon Brown. Éste último se ganaría el cariño de la gente de L.A. en un encuentro ante los Hawks, donde le puso una increíble tapa a Mario West, que al final le cobraron falta.
Contra el Thunder se logró concretar la tercera racha de 7 victorias en la temporada. Luego llegaría una ajustada derrota ante el Jazz para ir al Fin de Semana de Estrellas.
Allí los Lakers tuvieron un papel protagónico. Por un lado, Kurt Rambis
dirigía al equipo de rookies que enfrentaba al de sophomores. Por otra parte, Derek Fisher integraba el equipo de los Lakers en el Haier Shooting Stars, y Phil Jackson era el coach de la Conferencia Oeste, integrada estelarmente por Pau Gasol y Kobe Bryant, quien volvía a jugar en un equipo con su ex compañero Shaquille O'Neal.Rambis perdió con su equipo, al igual que Fisher con el suyo. Pero Jackson logró una gran victoria ante los del Este, y Kobe y Shaq se combinaron como en las mejores épocas para ser reconocidos con el premio MVP. Un reencuentro histórico que trajo mucha alegría, nostalgia y diversión.
Una racha de 6 victorias (por no decir palizas) seguidas le siguieron al All-Star Weekend, para luego abrir el mes de marzo con la tercera seguidilla de derrotas (dos) en la temporada. Para ese entonces se hablaba de que el equipo estaba cansado, que Bynum volvía a entrenar y que Gasol era nombrado el Jugador del Mes en el Oeste. El conjunto angelino se mostraba en una situación similar a la de diciembre, quizás porque se empezaba a sentir la ausencia de Drew.
Dos victorias seguidas precedieron un hecho para el olvido el martes 10 de marzo en el Rose Garden. Los Lakers, que perdían nuevamente en el estadio de Portland, recibieron una paliza impresionante por parte de los Blazers. Y encima Trevor Ariza le cometió una fuerte falta a Rudy Fernandez que dejó al español muy malherido. Mientras se llevaban a Fernandez en camilla directo al hospital, se desataba una trifulca al lado del banco de suplentes de los Lakers, teniendo como consecuencia posterior una suspensión a Lamar Odom, que por reglamento no podía salir de la banca y lo hizo.
El siguiente encuentro lo ganaron los Lakers ante los Rockets, sin Bynum y Odom, pero con el reserva Josh Powell suplantándolos heróicamente con 17 pts y 9 rebs. Luego vendrían otras dos victorias y una agónica derrota ante los Sixers en el Staples que, acompañando la victoria ante los Warriors, eran los últimos encuentros antes de la súper gira de 7 encuentros como visitantes.
De allí se salió con récord de 5-2, perdiendo ante los Hawks y nuevamente ante los Bobcats. La victoria que más se destacó de esa gira fue la del partido ante los Bulls, donde después de estar perdiendo por 17 en el Halftime, la banca salió a desmentir todos las críticas en su contra, para acabar con el conjunto de Vinny Del Negro en un partido inolvidable para el 'Bench Mob'.
Luego de la agotadora gira hubo una racha de cinco triunfos seguidos. En el partido ante los Denver Nuggets, el jueves 9 de abril, Andrew Bynum retornaba a la acción después de 9 semanas de inactividad. Colaboró con 16 pts y 7 rebs en un esperado gran regreso.
Los Lakers volvieron a caer en el Rose Garden ante los Blazers, en un partido en el que no estuvo Phil Jackson presente por molestias en su rodilla. En su lugar estuvo Rambis.
Bynum contribuía bastante en el juego, pero aún se notaban sus limitaciones por la grave lesión.
La temporada regular finalizaba de una manera grandiosa a nivel equipo, ya que se había igualado el tercer mejor registro en la historia de la franquicia, con un récord de 65-17, el mismo que había cosechado el equipo del 'ShowTime' Campeón en la 1986-87. Además se había conseguido el segundo mejor registro de la liga, solo superados por el 66-16 de los Cavaliers.
PLAYOFFS:
Finalmente arrancaba la postemporada. Los Lakers habían clasificado en el primer sembrado del Oeste y esperaban por el Utah Jazz, los 8vos.
Odom volvía a la banca como a principios de la temporada regular, y Jordan Farmar se encontraba en duda por una repentina tendinitis.
Todos los pronósticos daban a los laguneros como cómodos ganadores de la serie, y así fue. En cinco juegos se liquidó la cuestión.
Los dos primeros en casa; luego el apretado Juego 3 que se definió sobre el final a favor de los de Jerry Sloan (con un tiro ganador de Deron Williams); el Juego 4 que tuvo a Kobe Bryant como el gran protagonista en una actuación en la que se salió de sí mismo, encestando todo lo que quería; y el Juego 5 en el que los Lakers arrasaron con unos Jazz que no contaron con el centro Mehmet Okur en los primeros tres partidos de la serie.Cabe resaltar que Phil Jackson puso en la banca a Bynum nuevamente, para que Odom tenga una actuación como titular, y promedie 17.8 pts y 11 rebs en la sencilla serie de primera ronda de los Lakers.
Aquí empezaba un decaimiento por parte de Bynum, que no rendía del todo, y cometía muchas faltas. La prensa lo taladraba, al igual que al equipo, al que se tildaba de flojos nuevamente, al igual que en la temporada anterior.
Si bien se ganó 4-1 la serie, el conjunto lagunero no convencía del todo, según la opinión de la prensa. Incluso el propio Jackson anotó en la pizarra luego de la victoria del Juego 1, "15" -- en alusión a las victorias que faltaban para el título -- "pero no de esta manera".
Todos querían ver un equipo "arrollador" como el que pintaba ser Cleveland, que tenía adversarios mucho más fáciles en el Este. El marketing estaba en su máximo esplendor cuando se hizo el anuncio de que James era el nuevo MVP, por lo que las críticas a Bryant crecían tanto como las que iban a L.A.
En la segunda ronda estaban los Houston Rockets, que venían de vencer a los Blazers en 1ra ronda. Los de Rick Adelman no contaban con una de sus máximas estrellas, Tracy McGrady.
Sorprendentemente, los Rockets se llevaron el Juego 1 en el Staples Center, robándose así la localía angelina. En ese partido se hizo todo lo que no se debía hacer. Primero, Kobe jugó enfermo, y segundo, Bynum decía que su rodilla "no estaba lista para el reto". Este baldazo de agua fría le sirvió al plantel para darse cuenta que no tenían asegurado el pase a Las Finales, y que antes de eso debían pasar por muchas cosas. "No podemos jugar peor" dijo de manera alentadora Gasol, por muy crudo que haya sonado.
El siguiente encuentro se lo llevó L.A., y allí pasaron muchas cosas. Kobe tuvo una fantástica producción de 40 pts, 6 rebs y 3 asists, pero lo que se llevó toda la atención en ese partido fue el juego físico. Dos expulsiones, cinco faltas técnicas, codazos
, puñetazos, dientes clavados en la cabeza y hasta ademanes de "estas muerto". Fisher fue expulsado por un fuerte topetazo a Luis Scola, y Bryant le propinó un fuerte codazo a Ron Artest, quien luego de no ver ningún cobro por parte de los árbitros, se dirigió rápidamente hacia el N°24 de Los Angeles y le dijo muchas cosas muy de cerca. Los separaron rápido, pero al irse expulsado, se pasó el dedo por el cuello amenazándolo (aunque luego dijo que señalaba su cuello señalando el lugar donde le habían pegado).Para el Juego 3, la liga había suspendido a D-Fish y penalizó a KB24 con una falta flagrante. En el partido, los angelinos dieron una cátedra de juego en equipo, venciéndo a los Rockets por 14, en el Toyota Center. En el final, Artest le cometió una fuerte falta a Gasol y nuevamente lo echaron, y Yao Ming se lastimó el pie izquierdo y no regresó.
Al día siguiente le diagnosticaron una fractura en el pie a Yao, lo que lo marginaría de los Playoffs.
A partir del Juego 3, la serie fue muy cambiante. El próximo encuentro se lo llevarían unos despechados Rockets, quienes sin sus estrellas sacaron todo de ellos y jugaron a la perfección. En el Juego 5 los Lakers lograron una de las máximas palizas de su historia en Playoffs, al vencer a sus rivales por 40, igualando la peor derrota de la historia de la franquicia de Houston en postemporada. En el 6to enfrentamiento de la serie los Rockets repetirían la hazaña del Juego 3, demostrando lo irregulares que podían ser sus rivales laguneros.
Las Semifinales del Oeste se iban a un 7mo juego, y la situación era imperdible. El conjunto de Adelman, que enseñó a todos lo que es la unión del equipo cuando hay circunstancias adversas (en este caso, la pérdida de sus dos estrellas), frente a los de Jackson que no parecían aprender la lección. El partido definitorio se lo llevaron cómodos los Lakers, con un Pau Gasol imparable, registrando 21 pts y 18 rebs. Se acababa la serie que tanta controversia dejó. Lesiones, irregularidades, juego sucio, pero sobre todo, basquetball del bueno.
Llegaban las Finales del Oeste, y del otro lado aguardaban los Denver Nuggets, que para muchos eran la Cenicienta de esta temporada, ya que se fueron para arriba a nivel deportivo desde la llegada del base estrella Chauncey Billups y habían clasificado en el 2do sembrado de la Conferencia. En su camino habían despachado a los New Orleans Hornets y los Dallas Mavericks.
El nivel de los equipos era impresionante, y eso se sintió en el Juego 1 en L.A., donde los Lakers, que venían de haber disputado el 7mo juego ante los Rockets hacía 48 hs, se llevaron una victoria ajustadísima. El héroe del encuentro fue Trevor Ariza, quien robó una pelota clave sobre el final para contribuir con los 40 pts, 6 rebs y 4 asists de Bryant (que se dislocó un dedo y se lo volvieron a poner en el lugar). Éste partido, sin embargo, antes que haber sido ganado por los La
kers, fue perdido por los Nuggets, ya que estos últimos ejecutaron mal la pelota sobre el final.Lo mismo sucedió en el segundo juego de la serie, pero en el sentido inverso. Los Lakers no ejecutaron bien sobre el final de un partido igual o más ajustado que el anterior. Fisher falló el tiro que llevaría a la prórroga el encuentro, por lo que el equipo volvía a perder la localía en una serie y viajaba a Denver para disputar el Juego 3 con la serie empatada a 1 por bando.
En el siguiente encuentro, Kobe lideró al equipo a la victoria luego de que se haya empezado muy mal. Ariza volvió a robar un balón importante desde un lateral, que fue la daga del encuentro. Sin embargo en el Juego 4, los angelinos seguían demostrando su irregularidad, y cayeron en una rotunda paliza por parte de los de George Karl por 19.
De aquí en adelante la actitud de los Lakers cambió hasta el final del camino. El 5to encuentro de la serie se ganó muy ajustadamente en un partido vibrante y emocionante, que contó con un Lamar Odom imparable para los locales.
Y finalmente, el 6to juego fue el definitorio. Los de Phil Jackson dieron cátedra de basquetball y eliminaron a los Nuggets con una paliza de aquellas: 119-92.
Por segundo año consecutivo se ganaba el Campeonato del Oeste, y Las Finales esperaban otra vez a los laguneros, que estaban cada vez más cerca de la redención.
LAS FINALES:
Del otro lado no esperaban ni los Cleveland Cavaliers para el tan esperado y publicitado (a veces de manera grotesca) duelo 'Kobe-LeBron', ni los Boston Celtics para la revancha del año anterior. Estaban los que venían dando la sorpresa y habían eliminado a éstos últimos dos: Orlando Magic.
Este equipo se basaba en el juego en conjunto y contaban en su plantel con el 'Defensive Player of the Year', Dwight Howard. Un peligro tanto en la zona pintada con Howard y un peligro en el perímetro con Hedo Turkoglu y Rashard Lewis.
El Magic le había ganado los dos partidos a L.A. en Temporada Regular
El Juego 1 llegaba, por segundo año consecutivo, y con las ansias de redención más vivas que nunca.
En el primer partido Kobe Bryant se aseguró el rótulo de mejor jugador del mundo. Tuvo la mejor actuación de toda su carrera en finales, con 40 pts, 8 rebs y 8 asists, guiando al equipo a la victoria, que terminó siendo una paliza por 25 pts.
El Juego 2 fue otra historia. Los del Magic no se iban a quedar de brazos cruzados, y no lo hicieron. Luego de un muy reñido encuentro, con grandes actuaciones individuales por parte de los dos planteles, el encuentro se encontraba en una definición impresionante. Bryant no confió en sus compañeros para la pelota final y se mandó e
l sólo, teniendo como resultado una tapa limpia desde atrás de Turkoglu, que hasta tuvo tiempo de pedir minuto e intentar una última chance.Con 0.6 segundos, la tenía el mismo Turkoglu en el lateral para el saque. Inteligentemente y ante la dormida defensa angelina, éste le colocó un pase de alley-oop a Courtney Lee quien en el aire y completamente sólo falló una bandeja, mandando el partido a un tiempo suplementario.
Allí, Kobe y Pau Gasol se complementaron a la perfección, y llevaron a los Lakers a liderar la serie 2-0.
La serie se mudaba a Orlando, ciudad que no recibía una final des
de 1995. En el 3er juego, los de Stan Van Gundy se hicieron grandes y en todo momento estuvieron por encima del juego que propusieron los de Los Angeles. El encuentro, a pesar del poco convincente juego de L.A., se fue a definición nuevamente. Pero aquí, un errático Bryant cometió diversos errores que puso las cosas a favor de los locales.Con la serie 2-1 para los laguneros, aún faltaba lo mejor.
El Juego 4 sería un hito en la historia de la franquicia, y tendría todos los condimentos adecuados para determinar una redención propiamente dicha. En la primera mitad del enfrentamiento el Magic tuvo todo a su favor: unos Lakers desorientados (33% en tiros de campo y 10% en triples), un Howard encendido con 14 rebs y 4 tapas, y los árbitros descaradamente de su lado. Pero en el 'Halftime' hubo un gran lavado de cabeza en el vestuario de los angelinos, quienes luego salieron con todo en el 3er cuarto. Trevor Ariza lideró la ofensiva del equipo con 13 pts en ese período, que ayudó a un parcial de 18-5 para retomar la batuta. De aquí en más, el partido fue muy reñido.
Tanto así que al final teníamos una definición ajustada. Un triple nuevamente de Ariza igualaba las cosas a 82, cuando parecía que el Magic se alejaba. Pero una rápida respuesta en el otro costado de parte de Turkoglu puso la situación a favor de Orlando por 87-82, con un triple y un doble, respectivamente. La situación parecía inclinarse para los locales.
Lo que pasó en ese momento revalidó el slogan de la NBA "Where Amazing Happens". Kobe se manda ante todos y, con una jugada a lo 'Lakers del Showtime', le d
eja la pelota servida a Gasol, que la siembra con fuerza. En la siguiente posición de los del Magic, luego de una buena defensa lagunera, Bryant le comete falta a Howard, mandándolo a la línea. Aquí Dwight echó a perder su mágica noche, ya que increíblemente falló los dos tiros libres, dejando a los Lakers con una última chance de empatar con 10 segundos.Los de púrpura y dorado sacaban desde el lateral. Kobe se la pasa a Ariza, quien a su vez se la pasa a Derek Fisher en corrida. Fish clava los frenos ante la pésima defensa de Jameer Nelson y encesta un grandioso triple, con 4.6 segundos en el reloj. Luego Mickael Pietrus fallaría el tiro ganador y el encuentro se iba a tiempo extra por segunda vez en la serie, algo que no se veía desde 1984 en una final.
En el Overtime, L.A. forzó a Orlando a tan solo un gol de campo. La daga del encuentro fue nuevamente por parte de Fisher, quien luego de un pase de Kobe, se encontró sin marca y encesto otro triple devastador para el Magic. Los Lakers se llevaron el partido 99-91, y Derek Fisher siempre será recordado por los dos triples que ganaron el Juego 4 de Las Finales 2009.
El Campeonato estaba servido. En
el 5to juego, luego de un mal comienzo, que se mejoró gracias a un parcial de 16-0 en el 2do cuarto, los angelinos jugaron su mejor basquetball en conjunto. El descenlace final del partido se encontraba con una cómoda victoria del equipo visitante. Los segundos finales parecían años. Las caras de ansiedad de los jugadores no tenían explicación. Y finalmente, luego de morderse la camiseta y ya ponerse las gloriosas gorras, sonó la chicharra final. La historia estaba escrita.Los Lakers eran los nuevos Campeones de la NBA.
El equipo entero, que tanto trabajó durante toda la campaña, se reunió en el centro para saltar abrazados y festejar en grande el regreso a la cima. Kobe, que fue nombrado MVP de Las Finales por primera vez en su carrera, y Phil Jackson, quien a su vez conseguía su 10mo anillo como entrenador en jefe, se dieron un abrazo paternal que quedará guardado en nuestra memoria no sólo como símbolo de este título, sino también como símbolo de esta relación entre jugador y coach.

Los pocos fans de los Lakers que estaban en el Amway Arena presenciaron como, por primera vez desde el 2002, los laguneros levantaban el Trofeo Larry O'Brien. La alegría era inmensa, y nada ni nadie, ni siquiera aquel viejo recuerdo de Las Finales 2008, podían borrar las sonrisas en las caras de los jugadores, el staff técnico y todos los de la franquicia allí presentes.
Es el merecido premio para éste equipo, que comenzó formándose en el 2004 y atravesó todas las circunstancias habidas y por haber: No clasificar a Playoffs, individualidades, regresos, roces, frustraciones, ausencias, etc. Pero los cinco años de preparación terminaron. Estamos lejos de aquellos tiempos cuando la afición angelina quemaba objetos a la salida del Staples Center, demostrando su furia por los malos momentos de la franquicia. Ya todo quedó atrás.

Del otro lado del país, L.A. se encontraba sumida en un caos total, cuando los fans angelinos salieron a celebrar al lado del Staples Center y a lo largo y ancho de la avenida Figueroa.

Pero a pesar de los destrozos que se habían ocasionado, el desfile de campeones fue toda una fiesta. El equipo entero recorría Los Angeles en diferentes carros alegóricos ante decenas de miles de aficionados que se agrupaban para verlos pasar en su camino al Los Angeles Memorial Colliseum, donde más de 80.000 personas disfrutaron junto al plantel y los animadores de una celebración digna de Hollywood.
Bryant, en su momento de hablar, invitó a todos los presentes a hacer el ritual que él y sus compañeros hicieron durante toda la campaña, desde el training camp hasta el último tiempo muerto.
Los Lakers y los fans gritaron a la vez: "1, 2, 3... RING!"
Ese grito no sonaba sólo en el Colliseum. Sonaba en todo el mundo. Y su eco resonará por siempre en la historia de la NBA.



